Documento
preparado por:
Rosalba
Báez Durán
Bernardo
Antonio Díaz
Leonardo
Antonio Fernández
Carmen
Rosa Rodríguez
Laura
María Corcino
Nieves
María Mena
Introducción
La
tecnología es el conjunto de conocimientos técnicos, ordenados científicamente,
que permiten diseñar y crear bienes y servicios que facilitan la adaptación al
medio ambiente y satisfacer tanto las necesidades esenciales como los deseos de
la humanidad. En la actualidad la tecnología ha afectado a todas las
actividades de la productividad y la vida misma en general.
Uno
de estos renglones es la gestión académica. La gestión
educativa es el conjunto de actividades encaminadas a facilitar la transformación
de las condiciones institucionales con espíritu de renovación, controversia y de
investigación.
La
utilización de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en la
Gestión Académica, posibilita la integración de recursos, sujetos e
instituciones para resolver problemas comunes, lo cual contribuye al
perfeccionamiento del Proceso Docente Educativo y por consiguiente, a ponerlo a
tono con las actuales exigencias de la formación de estudiantes universitarios
en la actual sociedad de la información y el conocimiento.
Las
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICs) ofrecen múltiples
posibilidades en el contexto formativo, como medios de información, de
comunicación y didácticos, por lo que la utilización de dichas tecnologías en
el Proceso Docente Educativo en la educación superior, presupone desarrollar de
modo diferente dicho proceso.
A
continuación se presentará algunos de los aportes que ha ofrecido la tecnología
a la gestión universitaria, donde se
detallarán cada uno de los tópicos que se consideran de vital importancia a la
hora de desarrollar esta práctica.
Aportes de la Tecnología a la
Gestión Académica
El
siglo que recién se inicia es el contexto en el que se gesta una transición sin
precedentes en el mundo, éste se dirige hacia nuevos escenarios en lo político,
lo social, lo económico, lo tecnológico y lo cultural.
A partir de los años ’80 las
principales empresas transnacionales de computación intentaron generar las
condiciones para un mercado de comercialización masivo. Para ello plantearon
una política que entre otras estrategias incluía la instalación de computadoras
en algunas escuelas. El mundo de la enseñanza era en sí mismo un mercado
tentador para las industrias de la información y la cultura. Esta situación
cuestionó la autonomía de las autoridades educativas nacionales, ya que en
ausencia de políticas nacionales, las firmas particulares adoptaron prácticas
económicas con el fin de conquistar el mercado de la educación.
Es posible afirmar entonces, que la
tecnología resulta un factor determinante para profundizar las diferencias
existentes en el ámbito educativo formal, debido a que los resultados obtenidos
por quienes tienen más acceso a este recurso logran niveles de competencia
mucho más elevados que el resto. En otras palabras, la informática en la
escuela, así implementada tiende, al menos en el estado actual en el que se
encuentra, a ampliar la brecha entre las diferencias sociales ya existentes; y
sobre todo llevar a que cada vez más el sistema educativo no pueda cumplir con
el postulado de calidad con equidad que propugna la ya póstuma Ley Federal de
Educación y que refortalece la naciente Ley Nacional de Educación.
En la educación superior, los
efectos de la brecha sociocultural se acentúan, a los que han sido descartados
ya del sistema educativo durante los procesos educativos formales previos, se
suman los imposibilitados de ingresar a la universidad por razones de índole
fundamentalmente socioeconómicas.
La universidad pública está obligada
a presentar alternativas que intenten al menos atenuar la situación educativa
segregante coyuntural, debe sentirse obligada a desarrollar estrategias de
acción que colaboren en la grave tarea de conseguir una sociedad algo más
justa. La sociedad salvaje es consecuencia fundamentalmente del desinterés de
las clases “acomodadas” por un destino nacional común, solidario,
participativo. La universidad debe ser popular, no sólo ser patrimonio de pocos
“afortunados”.
La universidad en la era de la
mundialización ya se encuentra condicionada por las tecnologías de la
información. La cultura informática y los medios de comunicación social alteran
la cultura escolar y académica...la universidad que no se piensa a sí misma y
que no piensa las condiciones en las que la humanidad se construye a través del
conocimiento está condenado a la alienación. Entonces, deberíamos ver, por
encima y por debajo de los mecanismos por los cuales la expansión de la
educación superior se manifiesta en todas partes, las formas por las cuales el
saber puede llegar a ser una fuente de liberación en un mundo globalizado.
Los desarrollos tecnológicos han
dejado como consecuencia grandes cambios. Esta tecnología está en estrecha
relación con la acreditación académica, los modos de enseñar y aprender, la
comunicación, el almacenamiento y la recuperación del conocimiento y también
con los sistemas administrativos. La tecnología, por tanto, posee un gran
potencial para transformar la educación superior.
Las NTIC’s (nuevas tecnologías de la
información y las comunicaciones) pueden ser la plataforma de despegue hacia
una democratización del conocimiento o pueden ser la más poderosa herramienta
de corporativización y privatización del mismo.
En
estos escenarios se inserta la Educación Superior, y sus procesos educativos
adquieren una significación crítica y un sentido de trascendencia e implicación
hacia el futuro. De manera particular, la Universidad constituye un espacio que
concentra y refleja, a la vez, las múltiples perspectivas acerca del desarrollo
social de los países, por lo que debe analizarse su rol en la nueva etapa de la
sociedad así como sus respuestas a las necesidades, lo que explicaría su razón
de ser. La importancia de las radicales transformaciones así lo amerita.
Uno
de los más relevantes cambios que se producen desde finales del siglo próximo
pasado es la revolución teleinformática, factor esencial tanto de las nuevas
formas de organizar la producción como de los métodos de enseñanza, del
lenguaje y de la comunicación. No sólo la velocidad de generación del
conocimiento obliga a revisar los métodos pedagógicos, sino que la existencia
de nuevos instrumentos, también exige que se modifique la forma de enseñar.
El
uso de tecnologías de la información y de la comunicación transforma la idea
misma de la comunidad académica, dada la diversidad de procesos y circuitos de
transferencia de información que están generando. Por tanto, se requiere
sustentar estas radicales transformaciones en modelos pertinentes, que orienten
el rumbo de las Universidades hacia paradigmas de competitividad, con apoyo
sustentado en la incorporación y en el uso de nuevas tecnologías, de manera tal
que la Universidad pueda contribuir significativamente en el replanteo del uso
y producción de la información en la sociedad, mediante la introducción de
éstas en su proceso educativo e investigativo.
Desde
el momento en el que se masifica el uso de nuevas tecnologías se privilegia la
"gestión del conocimiento" por cuanto éstas han colaborado a incrementar
las posibilidades de acceso al mismo. Gestionar el conocimiento significa
lograr las necesarias sinergias entre los individuos para mejorar la
productividad, y por tanto, los resultados.
Según
Canals (2002) ante las nuevas necesidades provocadas por el actual contexto
económico, social y tecnológico, la aplicación de la gestión del conocimiento
debe encaminarse tanto a la reorganización interna de procesos, como a la
mejora de la docencia y la investigación para facilitar el desarrollo de una universidad
competitiva adaptada a las nuevas demandas de la sociedad.
Una
transformación que coloque definitivamente a la universidad al servicio
nacional e internacional, y concentre sus esfuerzos académicos en beneficio del
crecimiento y desarrollo integral de la población, mediante la incorporación y
uso de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TIC)
orientados al logro de altos niveles de competitividad que se traduzcan en el
mejoramiento cualitativo y cuantitativo de la educación. De allí que la
universidad debe ser forzosamente versátil, pues si se vuelve fija y no cambia,
se hará obsoleta y no entrará en la necesaria competencia para lograr su
supervivencia y desempeñar el papel que le corresponde y que le asigna y exige
la sociedad.
Se
trata de una Universidad competitiva, sustentada básicamente en el énfasis que
se le dé al aprendizaje como elemento orientador de todos los demás componentes
y en la conceptualización de la educación como la posibilidad de aprender
permanentemente, con el apoyo de la revolución informática y la incorporación
de nuevas tecnologías.
Las tecnologías de la información
y las comunicaciones (TIC) en la gestión académica del proceso docente
educativo en la educación superior
La
concepción teórica en que se apoya este trabajo acerca de la Gestión Académica
sustentada en las TIC, parte de considerar la contradicción que se produce
entre la traslación de dichas tecnologías al Proceso Docente Educativo y su
transposición didáctica. En tal sentido, la traslación de las TIC al Proceso
Docente Educativo alude la sustitución de los antiguos medios, o en la
superposición de los nuevos y los viejos medios, sin cambios en dicho proceso,
es decir, en la traslación de esas tecnologías, se reconoce exclusivamente el
carácter utilitario y pragmático de las mismas. De este modo, el valor que
adquieren dichas tecnologías está determinado únicamente por sus
potencialidades tecnológicas, pero divorciado del contexto metodológico en que
éstas son utilizadas.
La
traslación está referida a la incorporación o aplicación tecnológica sin los
fundamentos teóricos requeridos, mientras que con la transposición didáctica,
se reconocen sus fundamentos epistemológicos: naturaleza del conocimiento
adquirido a través de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y
la dinámica de su estructuración y funcionamiento, aspectos que al ser
entendidos en su carácter dialéctico y como proceso, configuran una
“alfabetización científico - tecnológica”, que valora más las modificaciones
cualitativas que las cuantitativas.
Es
decir, la transposición didáctica presupone la utilización fundamentada de
dichas tecnologías. Ambos aspectos consiguientemente han de darse en unidad
dialéctica, pues en la misma medida en que se produce la transposición
didáctica, se favorece la traslación de otras nuevas tecnologías, pero a un
nivel superior, que luego condiciona, una vez más, una nueva transposición
didáctica, y así sucesivamente. Interpretar esta contradicción desde una
perspectiva desarrolladora, propiciadora de cambios en las estructuras
organizativas, en la actitud de los profesores, en el modo de pensar y hacer el
Proceso Docente Educativo, lleva a pensar también en una Gestión Académica en
sus diferentes niveles, de manera diferente.
Teniendo
en cuenta lo anterior, la Gestión Académica del Proceso Docente Educativo
sustentada en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, es
entendida como el proceso de toma de decisiones y acciones de carácter
descentralizado, compartido y diversificado, que lleva a cabo el personal
docente, apoyado en dichas tecnologías, en los ámbitos tecnológico,
metodológico y de formación para la docencia y que se desarrolla a través de
relaciones de colaboración (entre sujetos e instituciones), con el objetivo de
asegurar a través de sus funciones: planificación, organización, ejecución y
control, el desarrollo exitoso de las actividades propias de los procesos que
la conforman y con ello garantizar la pertinencia, el impacto y la optimización
del Proceso Docente Educativo. (Izquierdo, J. M., 2004).
Se
dice que dicha Gestión Académica es descentralizada, al no ser privativa de un
individuo ni de una institución, sino que en la misma pueden participar varios
sujetos e instituciones, ya sea nacionales o del exterior (a través del vínculo
que se establece mediante la red informática) en la solución de problemas
comunes; compartida, dada la posibilidad que tienen los sujetos de la gestión,
de compartir a través de la red informática, todo tipo de información y
recursos y efectuar entre todos un trabajo colaborativo; y es diversificada,
por la variedad de problemas que han de resolver los sujetos que participan en
la misma.
La
Gestión Académica del Proceso Docente Educativo, sustentada en las Tecnologías
de la Información y las Comunicaciones, va a ser desarrollada por el personal
docente, entendido como el conjunto de personas que participan ya sea
directamente o como colaboradores, en el desarrollo de dicho proceso en una
carrera, esto es: profesores, técnicos, alumnos ayudantes o estudiantes de alto
aprovechamiento docente, profesionales y personal calificado de los centros de
producción, de servicios o de investigación, vinculados a la misma.
Dadas
las posibilidades que ofrecen las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones, dicho personal docente puede ser modificado en la propia marcha
del proceso, ya que además de las personas antes definidas, pueden incorporarse
otras: estudiantes, profesores de otras universidades donde se estudia la
carrera (nacionales o del exterior) u otros profesionales vinculados a la
misma.
Del
análisis efectuado queda entonces evidenciado que la introducción de las
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en la Gestión Académica del
Proceso Docente Educativo, dota a ésta de determinadas cualidades, las cuales
constituyen dimensiones, en tanto están expresando cualidades atribuidas al
proceso de Gestión Académica, resultado de relaciones entre aspectos o rasgos
esenciales (configuraciones), en cuyo interior se da un movimiento favorecido
por la contradicción entre la traslación y la transposición didáctica de esas
tecnologías.
De
esta forma, constituyen dimensiones de la Gestión Académica del Proceso Docente
Educativo, sustentada en las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones: la dimensión tecnológica, la de formación para la docencia y la
metodológica. Esta última tiene un papel fundamental en la dinámica de dicho
proceso, dado a que la misma está referida a los métodos, las acciones, las
decisiones a seguir por el personal docente, para que la gestión de dichas
tecnologías para el Proceso Docente Educativo (dimensión Tecnológica), no
obedezca a criterios netamente pragmáticos o utilitarios (traslación), sino que
tome como base, el análisis de las regularidades que se dan en ese proceso en
sus diferentes eslabones: diseño curricular, dinámica y evaluación y niveles de
sistematicidad (transposición didáctica), a partir de la actualización de dicho
personal en función de los constantes cambios tecnológicos (dimensión Formación
para la docencia).
Principales aportes de la
tecnología a la gestión de la educación académica
Como en otros entornos de la actividad humana, las
TIC están aportando una serie de ventajas y funcionalidades que también
resultan patentes en la Universidad, como son la gran capacidad de tratamiento
y almacenamiento de la información, interactividad y automatización de tareas,
acceso flexible a la información y fácil transporte de datos, canales de
comunicación, integración de medios y códigos, reducción de costes, tiempo y
esfuerzo en la realización de los trabajos.
Además, el impacto de las TIC en la universidad es
mayor si cabe que en otros entornos porque muchas de las funciones básicas de
esta institución se basan precisamente en la localización, producción,
almacenamiento, y transmisión de la información, operaciones que se ven
facilitadas y desde luego modificadas con el empleo de las nuevas tecnologías,
que además afectan la forma de pensar, de aprender y de actuar.
Sin embargo, más allá de la incorporación
indiscutible que las TIC han realizado en los procesos de investigación y
especialmente en las nuevas formas de docencia universitaria, también llamadas
la educación a distancia, en línea o virtual; las universidades se han
percatando de la necesidad de propiciar innovaciones en sus procesos de gestión
y administración de procesos y servicios organizacionales tanto a nivel
presencial como en entornos virtuales. Como resultado, han tomado decisiones y
estrategias, planificadas o no por los equipos de gobierno de la universidad,
conducentes a la introducción y el uso de las TIC.
De todo esto se puede decir que la tecnología en la
gestión académica aporte en los siguientes renglones Servicios al Estudiante
(Secretaría, control de estudios, notas), Servicios a Docentes, Servicios a los
empleados y obreros y el Desarrollo de procesos Administrativos.
Dentro de la gestión
universitaria, los procesos académicos e institucionales, han sido el renglón
en donde han influido más las TICs. En este sentido son muchas las
universidades que han adoptado la educación semi presencial y presencial.
Debido a la gran demanda educativa y sobre todo al rápido y vertiginoso cambio
de la sociedad en sentido general.
Las personas que se
desenvuelven en la educación superior tienen múltiples razones para aprovechar
las nuevas posibilidades que proporcionan las TIC’s para impulsar el cambio que
se requiere en la actualidad.
Además de que se ofrece una
alfabetización digital de los alumnos y del aprovechamiento de las TIC’s para
la mejora de la productividad en general, constituyen poderosas razones para
aprovechar las posibilidades de innovación metodológica que ofrecen las TIC’s
para lograr una universidad más eficaz e inclusiva.
Sin duda alguna las
nuevas tecnologías han provocado a lo largo de este siglo una alteración en el
orden de la vida de la sociedad. Ha impactado todas las formas de organización
y relaciones humanas y las estructuras simbólicas que las han soportado. En
donde la gestión universitaria también se ha visto beneficiada.
Las TICs también, han
influido notoriamente en el desarrollo de los procesos administrativos de las
universidades, ya que ha facilitado los métodos de inscripción, pago, calificaciones,
registros, etc. Gracias a los maravillosos sistemas de información que existen
hoy en día. También, las TICs han demostrados que los servicio estudiantiles y
docentes, se han vuelto más ágiles y eficientes.
Otro renglón en donde
tienen relevancia es el desarrollo de actividades de investigación. Hoy es
impensable que se pueda investigar sin la debida utilización de las TIC’s, ya
que todo lo que rodea nuestro entorno está relacionado con el impacto que
produce este aspecto, especialmente cuando nos vemos afectados por los
continuos avances científicos.
Las TIC ofrecen a la educación una serie de
ventajas, sobre todo las redes telemáticas, pues entre otros aspectos permiten
que los estudiantes y profesores realicen las actividades formativas y de
interacción comunicativa independientemente del espacio y el tiempo en el que
cada uno se sitúe; es decir, van a permitir la colaboración e intercambio de
información entre el profesor y el estudiante y de los estudiantes consigo
mismo, más allá de los límites espacio-temporales donde ambos se ubiquen (
Cabero, 2005)
Se requiere así,
que cualquier iniciativa o desarrollo de las TIC en el escenario
universitario esté sustentada por una adecuada y bien concebida estrategia de
administración y gestión no sólo de las tecnologías y procedimientos sino de la
actuación de los actores y de la interacción de los mismos con las innovaciones
que se generen y con los sistemas comunicacionales que se establezcan en lo
interno y en la vinculación con el entorno.
Desde esta perspectiva, el gobierno electrónico
puede constituir no solo una herramienta que permita incorporar valor a las
funciones y servicios universitarios hasta ahora desempeñados, a través
del uso intensivo de las TIC ; sino que puede plantear la posibilidad de
ser utilizada como una estrategia de gestión para alcanzar la modernización y
transformación universitaria en relación con la necesidad de una mayor
excelencia y transparencia en la gestión de sus funciones, así como la búsqueda
de una mayor eficiencia y mejoramiento de la calidad, responsabilidad y
democratización en la prestación de los servicios y su vinculación con la
sociedad.
Conclusiones
Las
nuevas tecnologías de la información y la comunicación han hecho grandes
aportes a la gestión universitaria. Sin duda alguna uno de esos principales
aportes es al desarrollo de los procesos administrativos que se realizan en las
universidades. Ya que a través de las nuevas tecnologías se hacen los distintos
procesos que se requieren en las universidades. Como son: inscripción,
registros, pagos, etc. Y se obtienen informaciones confiables y coherentes.
Otro
aporte de la tecnología la educación superior es la educación a distancia que
es una forma de enseñanza en la cual los estudiantes no requieren asistir
físicamente al lugar de estudios. En este sistema de enseñanza, el alumno
recibe el material de estudio (personalmente, por correo electrónico u otras
posibilidades que ofrece Internet). Al aprendizaje desarrollado con las nuevas
tecnologías de la comunicación se le llama aprendizaje electrónico. Dependiendo
del centro de estudios, los estudiantes pueden acudir físicamente para recibir
tutorías, o bien deben realizar exámenes presenciales. Existe educación a distancia para cualquier
nivel de estudios, pero lo más usual es que se imparta para estudios
universitarios.
También
se puede mencionar el aporte a los servicios estudiantiles, en donde se pueden
acceder a las calificaciones, calendarios y demás servicios que los estudiantes
necesitan. Todo esto es importante porque economiza tiempo, dinero y muchos
otros recursos. En donde también los docentes pueden acceder a muchas
informaciones vía digital. Además la tecnología ofrece un sin número de
recursos educativos que sirven de soporte a todo el proceso educativo
académico.
Referencias
bibliográficas
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http://webs.uvigo.es/refiedu/Refiedu/Vol2_1/REFIEDU_2_1_2.pdf